12.6 C
Bogota
14 marzo, 2026
PROPIEDAD HORIZONTAL COLOMBIA
ADMINISTRACIÓN PH INTELIGENTEBOGOTÁ PH

LATINOAMERICA  ACELERA LA ADOPACIÓN DE EDIFICIOS INTELIGENTES

Por: Laura Restrepo

La transformación de la infraestructura global —energía, industria y entorno construido— ha situado a los edificios en el centro de la estrategia climática mundial. Hoy en día, el sector de la construcción y operación de edificaciones representa cerca del 30 % del consumo energético global y alrededor del 40 % de las emisiones de CO₂, según datos de la Organización de las Naciones Unidas y la Agencia Internacional de Energía.

En este escenario, la transición hacia edificios inteligentes se convierte en un elemento fundamental para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas hacia 2050. Sin embargo, América Latina aún enfrenta importantes retos estructurales para avanzar al ritmo que exige la transición energética.

Un nuevo informe presentado por Siemens y Latinometrics, titulado Infrastructure Transition Monitor 2025, analiza el estado actual de esta transformación en la región y revela avances, brechas y oportunidades para el desarrollo de infraestructuras inteligentes.

Una brecha estructural en la adopción

El estudio evidencia que América Latina cuenta en promedio con apenas 10 edificios inteligentes por millón de habitantes, una cifra significativamente inferior a la registrada en economías desarrolladas.

En comparación, Estados Unidos posee cerca de 100 edificios inteligentes por millón de habitantes, lo que muestra una brecha tecnológica y de inversión considerable.

No obstante, la adopción dentro de la región es heterogénea. Algunos países han logrado posicionarse como líderes regionales gracias a marcos regulatorios más avanzados, acceso a financiamiento verde y el uso de certificaciones internacionales de sostenibilidad. Entre los más destacados se encuentran:

  • Costa Rica con 55 edificios inteligentes por millón de habitantes
  • Panamá con 33
  • Chile con 28

En contraste, economías de gran tamaño como Brasil y México presentan niveles de penetración relativamente bajos, lo que demuestra que el tamaño del mercado no garantiza necesariamente una mayor adopción tecnológica.

Según el informe, la diferencia radica principalmente en la capacidad institucional de transformar políticas públicas en implementación efectiva, así como en la disponibilidad de instrumentos financieros para proyectos sostenibles.

Renovación de infraestructura: un ritmo aún insuficiente

La modernización del parque inmobiliario es uno de los factores determinantes para reducir las emisiones del sector. La Agencia Internacional de Energía estima que alrededor del 20 % de los edificios existentes en el mundo deberán adaptarse antes de 2030 para cumplir con la trayectoria hacia la neutralidad de carbono.

Para lograrlo, se requeriría una tasa anual de renovación profunda superior al 2 % del parque inmobiliario durante esta década. Sin embargo, la realidad muestra un escenario más lento: actualmente la tasa global se mantiene por debajo del 1 %, y muchas intervenciones corresponden a mejoras superficiales que no generan una reducción significativa de emisiones.

En América Latina, el desafío es aún mayor. La región continúa por debajo del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7.3, que plantea mejorar la eficiencia energética en un 2,6 % anual.

Gran parte de los edificios existentes sigue funcionando con sistemas analógicos y tecnologías obsoletas, lo que limita la eficiencia energética y eleva los costos operativos.

A pesar de este panorama, el informe identifica señales alentadoras: en 2025 la mejora en la intensidad energética regional se triplicó respecto al promedio registrado entre 2010 y 2019, lo que indica una aceleración en los esfuerzos de modernización.

Digitalización e inteligencia artificial: el punto de inflexión

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el papel central que desempeñan la digitalización y la inteligencia artificial en la transición hacia edificios inteligentes.

El 56 % de los líderes empresariales del sector considera que la digitalización es el principal motor para reducir los costos operativos. Además, la Agencia Internacional de Energía estima que las tecnologías digitales pueden disminuir el consumo energético de los edificios entre un 30 % y un 40 %.

Entre las herramientas tecnológicas más relevantes se destacan:

  • Análisis avanzado de datos
  • Modelos predictivos de consumo energético
  • Sistemas automatizados de gestión de edificios
  • Inteligencia artificial aplicada a climatización e iluminación

Estas tecnologías permiten optimizar en tiempo real sistemas como HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado), iluminación y seguridad.

Un ejemplo es el modelo conocido como “respuesta a la demanda”, en el cual los edificios interactúan con la red eléctrica para ajustar su consumo durante picos de carga. De esta forma, se logra:

  • estabilizar el sistema eléctrico
  • reducir costos energéticos
  • evitar sobrecargas en la red

No obstante, para que este tipo de soluciones sea viable en mercados emergentes, será necesario cuadruplicar la inversión en medidores inteligentes antes de 2030.

Financiamiento: el principal obstáculo

A pesar del potencial tecnológico, el principal desafío para la adopción masiva de edificios inteligentes sigue siendo el financiamiento inicial.

Según el informe:

  • 60 % de los ejecutivos del sector inmobiliario comercial considera que la transición energética es demasiado costosa.
  • Solo 33 % afirma tener acceso adecuado a financiamiento para proyectos de modernización.

Sin embargo, el potencial de inversión es enorme. Se estima que la inversión en edificios verdes en ciudades de mercados emergentes podría alcanzar los 25 billones de dólares en los próximos años.

Frente a esta situación, empresas como Siemens promueven nuevos modelos financieros, entre ellos Energía como Servicio (EaaS), que permite financiar mejoras tecnológicas a partir de los ahorros energéticos obtenidos.

Este esquema reduce el riesgo inicial para propietarios e inversionistas y ha demostrado que incluso edificios antiguos pueden reducir significativamente su consumo energético mediante optimización basada en datos.

Beneficios de los edificios inteligentes

El informe destaca que el 59 % de los actores del mercado considera que los beneficios de los sistemas autónomos superan ampliamente sus costos.

Entre las principales ventajas identificadas se encuentran:

  • 41 % reducción de costos operativos
  • 32 % mejora en eficiencia energética
  • 30 % fortalecimiento de la seguridad física
  • 28 % incremento en salud y bienestar de los ocupantes

No obstante, persisten preocupaciones importantes relacionadas con la ciberseguridad (34 %) y la gestión de datos, lo que evidencia la necesidad de combinar tecnología con gobernanza digital, regulación y supervisión humana.

Más allá de la tecnología: un desafío institucional

El informe concluye que la transición hacia edificios inteligentes no depende exclusivamente de la disponibilidad tecnológica, ya que muchas de las soluciones necesarias ya existen en el mercado.

El verdadero desafío consiste en articular cuatro elementos clave:

  1. Políticas públicas claras
  2. Mecanismos de financiamiento accesibles
  3. Cumplimiento normativo efectivo
  4. Desarrollo de capacidades técnicas

En un contexto donde el entorno construido es uno de los mayores focos de emisiones de carbono, los edificios están dejando de ser simples infraestructuras para convertirse en activos estratégicos de la transición energética.

Para América Latina, el reto será acelerar la adopción de estas tecnologías, cerrar las brechas regulatorias y aprovechar la ventana de inversión disponible, antes de que el proceso de modernización vuelva a estancarse.

Views: 1

CONTENIDOS RELACIONADOS

MEDIO DE COMUNICACIÓN COMUNITARIO Y PLATAFORMA DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL
MEDIO DE COMUNICACIÓN COMUNITARIO Y PLATAFORMA DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL

Esta página web usa cookies para mejorar su experiencia de usuario ACEPTAR VER MAS...

LLAMA AHORA !
Ir a la barra de herramientas